En una olla grande, mezcla el vinagre, el agua, el azúcar, la sal, los granos de pimienta, los clavos de olor y las hojas de laurel. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente hasta que el azúcar y la sal se disuelvan completamente.
Agrega las partes de la gallina a la olla y cocina a fuego lento durante 1-2 horas, o hasta que la carne esté tierna y se desprenda fácilmente del hueso. Revuelve ocasionalmente para asegurar una distribución uniforme de los ingredientes.
Retira la olla del fuego y permite que el encurtido se enfríe a temperatura ambiente. Luego, coloca las partes de la gallina y el líquido de encurtido en un recipiente hermético. Refrigera durante al menos 24 horas para que los sabores se mezclen y desarrollen plenamente.
Antes de servir, escurre el exceso de líquido utilizando un colador. Coloca las partes de la gallina en frascos de vidrio esterilizados y asegúralos bien.
¡Listo para disfrutar! Puedes servir el encurtido de gallina como plato principal o como guarnición. ¡Buen provecho!