En una olla grande, combina el vinagre, el agua, el azúcar, la sal, los granos de pimienta, los clavos de olor y el tomillo fresco. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente hasta que el azúcar y la sal se disuelvan por completo.
Agrega las mollejas de pollo a la olla y cocina a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que las mollejas estén tiernas y hayan absorbido los sabores del encurtido. Revuelve ocasionalmente para asegurar una distribución uniforme de los ingredientes.
Retira la olla del fuego y permite que el encurtido se enfríe a temperatura ambiente. Luego, coloca las mollejas de pollo y el líquido de encurtido en un recipiente hermético. Refrigera durante al menos 24 horas para que los sabores se mezclen y desarrollen plenamente.
Antes de servir, escurre el exceso de líquido utilizando un colador. Coloca las mollejas de pollo en frascos de vidrio esterilizados y asegúralos bien.
¡Listo para disfrutar! Puedes servir las mollejas de pollo encurtidas como aperitivo o como guarnición. ¡Buen provecho!