Coloca las ñoras secas en un cuenco y cúbrelas con agua caliente. Deja que se hidraten durante al menos 2 horas o hasta que estén blandas.
Después de la hidratación, escurre las ñoras y retira las semillas y las venas. Puedes usar guantes para evitar el contacto con la piel irritante de las ñoras.
En una cacerola, lleva a ebullición las ñoras limpias junto con 2 tazas de agua. Cocina a fuego lento durante 10 minutos.
Escurre las ñoras cocidas y colócalas en el tarro de cristal esterilizado.
En la misma cacerola, calienta el vinagre, el aceite de oliva, los dientes de ajo picados, la sal, el azúcar y la pimienta negra. Cocina a fuego medio durante 5 minutos.
Vierte la mezcla caliente sobre las ñoras en el tarro de cristal. Asegúrate de que las ñoras estén completamente cubiertas.
Cierra el tarro herméticamente y déjalo enfriar a temperatura ambiente.
Almacena el encurtido en un lugar fresco y oscuro durante al menos una semana antes de consumirlo. El sabor mejora con el tiempo.