En un recipiente grande, mezcla los cubos de piña y el coco rallado.
En una cacerola, combina el azúcar, el vinagre, el agua, la sal, la pimienta negra y las semillas de mostaza. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio, revolviendo ocasionalmente hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Vierte la mezcla caliente sobre la piña y el coco en el recipiente grande. Revuelve bien para asegurarte de que todos los ingredientes estén bien combinados.
Deja enfriar la mezcla a temperatura ambiente y luego transfiérela a los frascos de vidrio esterilizados. Asegúrate de presionar ligeramente para eliminar las burbujas de aire y asegurar que el encurtido esté bien compacto.
Tapa los frascos herméticamente y refrigéralos durante al menos 24 horas antes de consumir para que los sabores se mezclen adecuadamente.
Sirve el encurtido de piña y coco como acompañamiento para platos salados o como un delicioso condimento para ensaladas tropicales.