Lavar los berros frescos y secarlos bien.
Cortar los tallos y las hojas en trozos pequeños y colocarlos en un tarro de vidrio grande y limpio.
En una olla, mezclar el vinagre, el agua, el azúcar, la sal y las especias. Llevar a ebullición a fuego medio, removiendo ocasionalmente hasta que el azúcar y la sal se hayan disuelto.
Verter la mezcla caliente sobre los berros en el tarro, asegurándote de que estén completamente cubiertos.
Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego tapar el tarro con la tapa hermética.
Guardar el tarro en el refrigerador durante al menos 24 horas antes de servir. Se pueden conservar durante semanas en el refrigerador.