Limpia bien el pescado y lo trocea en cuadrados medianos.
Pon una olla con agua y añade dos cucharadas de sal.
Añade el pescado y lo lleva a cocción durante 5 minutos.
Tras la cocción pasa el pescado a un recipiente que se enfríe y se quede tibio.
Si no hemos limpiado completamente el pescado en esta etapa podemos sacarle la piel o las espinas.
Conserva los filetes en trozos grandes. Luego nos servirán como raciones y podrás presentarlos mejor al plato.
Para el envasado debes calentar una olla con 1 taza de vinagre. Caliéntalo sin llevar a ebullición.
Agrégalo sobre el tarro de cristal hasta que rebose y ponemos la tapa.
Lava bien el tarro de cristal por el exterior.
En una olla mediana pon el papel de oficina en la base o una rejilla que evita el contacto con la olla. Acomoda el tarro o los tarros de pescado encurtido que hayas hecho.
Cúbrelo de agua hasta que sobrepase dos dedos.
Calienta el agua sin que llegue a hervir fuerte durante 45 minutos.
Sácalos de la olla y déjalos enfriar de forma natural.
Los puedes almacenar en un lugar seco y fresco o en la nevera.
Una vez abierto se debe consumir antes de las 3 semanas y si lo hemos conservado bien nos puede durar hasta 2 años.