Limpia los calamares, retirando las cabezas y las vísceras. Luego, córtalos en aros o tiras finas.
En una olla grande, lleva agua a ebullición y agrega los calamares. Cocina durante 2 minutos y luego escúrrelos.
Corta los limones en rodajas y la cebolla roja en juliana. Pela y pica los dientes de ajo.
En un tarro de vidrio hermético, coloca los calamares cocidos, las rodajas de limón, la cebolla roja y el ajo.
Prepara el adobo: En un tazón, mezcla el vinagre de vino blanco, el aceite de oliva, la sal, el azúcar, las semillas de mostaza, los granos de pimienta y las hojuelas de chile seco.
Vierte el adobo sobre los ingredientes en el tarro de vidrio. Asegúrate de que todo esté bien cubierto. Si es necesario, añade agua caliente para cubrir completamente los ingredientes.
Agrega la rama de perejil fresco al tarro y ciérralo herméticamente.
Deja reposar el encurtido en el refrigerador durante al menos 24 horas para que los sabores se mezclen.
Transcurrido el tiempo de reposo, el encurtido de calamares estará listo para disfrutar. Puedes servirlo como aperitivo o como acompañamiento de otros platos.