Lava y enjuaga bien los pepinos frescos. Luego, córtalos en rodajas finas o en rodajas gruesas según tu preferencia. Puedes dejar la piel o pelarlos, según tu gusto.
En una olla grande, combina el agua, el vinagre de manzana, la sal kosher y el azúcar. Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio-alto, revolviendo ocasionalmente hasta que la sal y el azúcar se disuelvan por completo.
Mientras tanto, prepara los tarros de vidrio esterilizándolos en agua hirviendo o en el horno a 120°C durante 10 minutos. Asegúrate de que estén completamente secos antes de usarlos.
En cada tarro de vidrio esterilizado, coloca unas rodajas de ajo, hojas de laurel y granos de pimienta negra.
Llena los tarros con las rodajas de pepino y vierte la mezcla de vinagre caliente sobre los pepinos, asegurándote de cubrirlos completamente. Deja un espacio de aproximadamente 1 cm en la parte superior del tarro.
Cierra bien los tarros con las tapas herméticas.
Deja enfriar a temperatura ambiente durante unas horas y luego refrigera los tarros de encurtidos durante al menos 24 horas antes de consumirlos. Los encurtidos caseros estarán listos para disfrutar.